Tengo qe confesarlo, a estas horas de la madrugada mi corazòn no para de rugir. No deja de gritar tu nombre ni un instante. Tal vez sea el insomnio traicionero lo qe me hace recordarte. Y yo qe pensaba qe no volverìa a ocurrirme, esto de la necesidad de seres me supera. Me siento desbordada de nostalgia, indagante ante la ocurrencia de procurar tu presencia. Me encuentro sola i distante, pero con tu recuerdo acompañandome. Y qe màs podrìa pedirte qe no fuese tu sonrisa? Y qe otra cosa me falta qe no sea tu cariño? Todo se torna nubloso, solo tengo un raro antojo de extrañarte a cada instante. Solo procuro guardarte en mis mejores momentos pasajeros i futuros. Qisiera abrazarme a tu corazòn, qisiera entregarme sin recelo al deseo constante de qerer tus labios con los mìos. Y no pensè qe fuera tan fuerte, no creì qe sucederìa asi. Este extraño sentimiento de necesitarte me enloqece. Y me prometì no volver a perder la cabeza, pero la lujuriosa dicha de tenerte me completa. No qiero asustarte, aunqe yo sienta miedo. No qiero involucrarme, aunqe ya estoi adentro. No qiero cuestionarte, aunqe me asfixian mil preguntas. Solo qiero regalarte un poco de todo lo qe puedo darte. Solo qiero qe te aferres a mis sueños i los vuelvas tuyos. Qe mas podria decirte qe no sea un TE QIERO. Si es tan simple la certeza que hay en sus palabras. Es tan grato el momento en el qe te tengo a mi lado. Juegas conmigo, juegas como un niño i esa inocencia simulada enloqece a mis sentidos. No qerìa qe sucediera, no lo qerìa. Pero aqì me tienes, entregàndote un puñado de mis secretos mas dulces. Volvièndome fràgil e indefensa para ti. Haz de mi lo qe tu qieras, pero controla esa carga. Debes entender tambièn qe yo se qe tu tienes tus propios sentimientos. Lo sè, lo presiento. En el fondo del abismo de mis dudas, te tengo. Tan peqeño eres, pero tan grande es tu poder sobre mi. Deberìas saberlo...

No hay comentarios:
Publicar un comentario